"SEÑOR JESUS, MUESTRAME TU ROSTRO "




"SEÑOR JESUS, MUESTRAME TU ROSTRO "
Deja un momento tus ocupaciones habituales,
hombre insignificante,
entra un momento en ti mismo,
apartándote del tumulto de tus pensamientos.
Arroja lejos de ti las preocupaciones agobiantes
y aparta de ti las inquietudes que te oprimen.
Reposa en Dios un momento,
descansa siquiera un momento en Él.

Entra en los más profundo de tu alma,
aparta de ti todo, excepto Dios
y lo que puede ayudarte a alcanzarlo;
cierra la puerta de tu habitación
y búscalo en el silencio.
Di con todas tus fuerzas, di al Señor:
Busco tu rostro; tu rostro busco, Señor.

Y ahora, Señor y Dios mío,
enséñame dónde y cómo tengo que buscarte,
dónde y cómo te encontraré.

Si no estás en mí, Señor, si estás ausente,
¿dónde te buscaré?
Si estás en todas partes,
¿por qué no te veo aquí presente?
Es cierto que tú habitas en una luz inaccesible,
¿pero dónde está esa luz inaccesible?
¿cómo me aproximaré a ella?
¿quién me guiará y me introducirá en esa luz
para que en ella te contemple?
¿Bajo qué signos, bajo qué aspecto te buscaré?
Nunca te he visto, Señor y Dios mío,
no conozco tu rostro.

Dios altísimo,
¿qué hará este desterrado, lejos de ti?
¿Qué hará este servidor tuyo, sediento de tu amor,
que se encuentra alejado de ti?
Desea verte y tu rostro está muy lejos de él.
Anhela acercarse a ti y tu morada es inaccesible.
Arde en deseos de encontrarte e ignora dónde vives.
No suspira más que por ti y jamás ha visto tu rostro.

Señor, tú eres mi Dios, tú eres mi Señor
y nunca te he visto.
Tú me creaste y me redimiste,
tú me has dado todos los bienes que poseo,
y aún no te conozco.
He sido creado para verte,
y todavía no he podido alcanzar
el fin para el que fui creado.

Y tú, señor, ¿hasta cuándo nos olvidarás,
hasta cuándo dejarás de apartar tu rostro?
¿Cuándo volverás tu mirada hacia nosotros?
¿Cuándo nos escucharás?
¿Cuándo iluminarás nuestros ojos
y nos mostrarás tu rostro?
¿Cuándo accederás a nuestros deseos?

Míranos, Señor, escúchanos, ilumínanos,
muéstrate a nosotros.
Colma nuestros deseos y seremos felices;
sin ti todo es hastío y tristeza.
Ten piedad de nuestros trabajos
y de los esfuerzos que hacemos por llegar hasta ti,
ya que sin ti nada podemos.

Enséñame a buscarte,
muéstrame tu rostro,
porque si tú no me lo enseñas no puedo buscarte.
No puedo encontrarte si tú no te haces presente.

Te buscaré deseándote,
te desearé buscándote;

amándote te encontraré,
encontrándote te amaré.
Amen.


" ¡NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE!" Santa Teresa de Avila



" ¡NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE!"


Nada te turbe,
Nada te espante
todo se pasa
Dios no se muda
La paciencia
todo lo alcanza
quien a Dios tiene
nada le falta
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga
nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
es gloria vana;
Nada tiene de estable,
todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico es promesas,
Dios no se muda.

Ámala cual se merece,
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
nada le falta.

Id, pues, bienes del mundo,
Id, dichas vanas;
aunque todo lo pierda
Sólo Dios basta.

(Santa Teresa de Avila)


Al Sagrado Corazón Autor: Beato John Henry Newman



Al Sagrado Corazón 

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, te adoro en la unidad indivisible de la
Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Todo lo que pertenece a la
Persona divina, por lo mismo, pertenece a Jesús y debe ser adorado en
este mismo y único culto que rendimos a Jesús. Él no tomó la
naturaleza humana como algo que fuera distinto y separado de Él, sino
la hace simple, absoluta y eternamente suya, de forma que esta
naturaleza sea incluida, por nosotros, en la misma idea de su nombre.
Te adoro, oh Corazón de Jesús, pues eres Jesús mismo; eres el Verbo
eterno en la naturaleza a la que se ha unido enteramente y en la que
vive para siempre y, por consiguiente, en Ti.
Tú eres el Corazón del Altísimo hecho hombre.
Adorándote a Ti, adoro a mi Dios encarnado, Emmanuel.
Te adoro en la función que has tenido en esta Pasión que es mi vida:
ya que Tú te rompiste y quebrantaste en la agonía del Huerto de
Gethsemani, donde tu sangre preciosa, filtrándose por las venas y
poros de la piel, corrió hasta la tierra. Y has estado agotado hasta
ser secado sobre la Cruz. Y después de la muerte, fuiste atravesado
por la lanza para entregarnos los últimos vestigios de ese tesoro
inestimable que es nuestra Redención.
Mi Dios, mi Salvador, adoro tu Corazón Sagrado, ya que este Corazón
es la sede y la fuente de todas tus más tiernos afectos por nosotros,
pecadores. Él es el instrumento y el órgano de tu amor. Él ha latido
por nosotros. Ha suspirado con gran deseo de nuestro amor. Ha sufrido
dolores por nosotros y por nuestra salvación. El celo lo inflama,
para que la gloria de Dios fuera manifestada en nosotros y por
nosotros.
Él es el canal por el que tu afecto humano desbordante ha venido a
nosotros; por el que nos ha venido toda tu desbordante caridad. Toda
tu compasión por nosotros, como Dios y como hombre, como nuestro
Creador, nuestro Redentor, y nuestro Juez, ha venido a nosotros y
viene siempre, ya que este Sagrado Corazón, en un río, mezcla las
corrientes inseparablemente.
¡Oh símbolo muy sagrado y Sacramento del amor divino y humano en su
plenitud! Me has salvado por tu virtud divina y por tu amor humano y,
en fin, por esta sangre milagrosa de la cual rebosas.
Oh muy santo y muy amante Corazón de Jesús. Estás escondido en la
Santa Eucaristía, y allí lates siempre por nosotros Te adoro, pues,
con todo mi mejor amor y toda mi veneración; con mi afecto ferviente
y mi voluntad más sumisa y resuelta.
Oh, mi Dios, cuando condesciendes sufrir que te reciba, te coma y
beba y que, por un momento, hagas tu morada en mí, oh, haz latir mi
corazón con el tuyo! Purifícalo de todo lo terreno, de todo orgullo y
sensualidad, de todo lo duro y cruel, de toda perversidad, de todo
desorden, de toda languidez! Llénalo de tal forma de Ti que ni los
avatares del día, ni ninguna circunstancia pueda perjudicarle, pero
que en tu temor y amor pueda encontrar la paz.
Amén.
Autor: Beato John Henry Newman

ORACION A JESUS MISERICORDIOSO San Agustín




ORACION A JESUS MISERICORDIOSO

¡Oh Salvador mío, fuente inagotable de dulzura y de bondad!
No piense yo más que en Vos. Cuando al mismo tiempo que a Vos se ama
cualquiera otra cosa, ya no se os ama, ¡oh Dios mío!, con verdadero
amor. ¡ Oh amor lleno de dulzura, dulzura llena de amor, amor exento
de penas y seguido de infinidad de placeres; amor tan puro y tan
sincero que subsiste en todos los siglos; amor cuyo ardor no hay cosa
que pueda apagar ni entibiar! ¡ Jesús, mi adorable Salvador, cuyas
bondades, cuyas dulzuras son incomparables, caridad tan perfecta como
que sois nada menos que mi Dios! Véame yo abrasado en vuestras
divinas llamas, de suerte que no sienta ya más que aquellos torrentes
de dulzuras, de placeres, de delicias y de alegría, pero de una
alegría enteramente justa, enteramente casta, pura, santa y seguida
de aquella perfecta paz que solamente en Vos se encuentra. Sea yo
abrasado en las llamas de aquel amor, ¡oh Dios mío!, con todo el
afecto de mi corazón y de mi alma. No quiero, bien mío, no quiero en
lo sucesivo más amor que el vuestro. Amén.
en bondad tuya.
Amen.
(San Agustín)

" ORACION DE UN NIÑO " Autor: Marcelo A Murua.



" ORACION DE UN NIÑO "
Señor, tal vez no tenga muchas cosas para dar,
pero he recibido muchos dones
para compartir con los demás.
Enseñame a no ser egoísta,
a pensar primero en los demás
y a compartir con alegría.
Enseñame a compartir
lo que soy y lo que tengo.
Que no me apegue
a mis cosas y me las guarde,
sino que aprenda a ofrecerlas,
para que todos puedan disfrutar
con lo que he recibido.
Tengo mucho para dar,
y lo que tengo se puede
multiplicar si lo comparto.
Jesús, cambia mi corazón
y que comparta lo que tengo
porque dando se recibe
y compartiendo se descubre
tu presencia en nuestro corazón.
¡Que así sea, Señor!
Autor: Marcelo A Murua.

" ORACION EL DIA DE LA NATIVIDAD DE MARIA "



" ORACION EL DIA DE LA NATIVIDAD DE MARIA "
Hoy celebramos la natividad de la Virgen Maria
y quiero compartirles esta hermosa oracion.
Que Maria siempre sea el camino para llegar a Jesus.

Padre Celestial, Tú has querido que en María
se reflejase tu amor.

¡Gracias por habernos dado una madre tan
perfecta! Ella es para nosotros una nueva
revelación de todos los tesoros de bondad
que se encuentran escondidos en tu corazón
paterno, nos muestras hasta que punto Tú
eres bueno y dulce en tu amor.

Con su ternura y su solicitud, ella nos
hace conocer el afecto delicado y vigilante
que te une a Tí con nosotros, puesto que
toda la fuerza de tu amor materno desciende
a ella de tu corazón de Padre.

En María no hay nada que no le haya sido dado
expresamente por Tí: ella trae a nosotros tú
imágen, nos hace descubrir tu rostro de amor.

Sin el consuelo de su presencia y la continuidad
de sus atenciones, nos faltaría una de las pruebas
más evidentes de que Tú estás contínuamente cercano
a nosotros, para sostenernos, consolarnos, y
protegernos. Su mirada bondadosa y su inmensa piedad
para con los pecadores, como somos nosotros, nos
invitan a creer que tu misericordia es inconmensurable
y que no se deja vencer por la ingratitud y por la
maldad.
María nos muestra cómo Tú nos amas y nos impulsa a
confiarnos completamente a tu amor.
¡Te damos gracias porque te agrada manifestarte y
darte a nosotros a través de ella!
Amen.

" AL PERDER A UN SER QUERIDO "




" AL PERDER A UN SER QUERIDO "
¡ Oh ! María Madre del Amor hermoso!,
cuando crucificaron al Señor Jesús,
tu Hijo adorado,tu fe se avivó aún más,
.... y es posible creer que al ritmo que crecía
la justa y sensible aflicción
también tu paz y confianza crecian.

Y es que siempre le creíste al Dulce Jesús,
en tu corazón conservabas con certeza sin igual
las experiencias y las promesas
en torno al misterio de la resurrección.
Ante esta pérdida mía
te imploro que me ayudes con tu ejemplo.

Que en tu seguridad afinque yo mi firmeza,
que en tu fortaleza encuentre base mi serenidad,
que el aliento de tu profunda convicción
me de toda la certeza de que,
como el Señor Jesús vive hoy,
primogénito de los resucitados.........................
que quien hoy siento como pérdida
resucitará para la vida eterna.
Y, finalmente:
Madre de la Vida te pido de corazón que tu plegaria intercesora la
encamine al encuentro del Señor
y a mí me llene el Altísimo de una fe sólida,cimentada en la confianza
más una esperanza centrada en el amor.
Gracias Madre del Amor hermoso.

Amén.

" AL PERDER A UN SER QUERIDO "



" AL PERDER A UN SER QUERIDO "
¡ Oh ! María Madre del Amor hermoso!,
cuando crucificaron al Señor Jesús,
tu Hijo adorado,tu fe se avivó aún más,
.... y es posible creer que al ritmo que crecía
la justa y sensible aflicción
también tu paz y confianza crecian.

Y es que siempre le creíste al Dulce Jesús,
en tu corazón conservabas con certeza sin igual
las experiencias y las promesas
en torno al misterio de la resurrección.
Ante esta pérdida mía
te imploro que me ayudes con tu ejemplo.

Que en tu seguridad afinque yo mi firmeza,
que en tu fortaleza encuentre base mi serenidad,
que el aliento de tu profunda convicción
me de toda la certeza de que,
como el Señor Jesús vive hoy,
primogénito de los resucitados.........................
que quien hoy siento como pérdida
resucitará para la vida eterna.
Y, finalmente:
Madre de la Vida te pido de corazón que tu plegaria intercesora la
encamine al encuentro del Señor
y a mí me llene el Altísimo de una fe sólida,cimentada en la confianza
más una esperanza centrada en el amor.
Gracias Madre del Amor hermoso.

Amén.
(Enviada por Lidia Fernández)