ORACION A JESUS SACRAMENTADO


ORACION A JESUS SACRAMENTADO

Oh, amado Jesús.
Ayúdame a esparcir Tu fragancia
por donde quiera que vaya.
Inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida.
Penetra y posee todo mi ser tan completamente, que mi vida entera sea
un resplandor de la Tuya.
Brilla a través de mi y permanece tan dentro de mi, que cada alma con

que me encuentre pueda sentir Tu presencia en la mia.
¡Permite que no me vean a mi sino solamente a Jesús!

Quédate conmigo y empezaré a resplandecer como Tú, a brillar tanto

que pueda ser una luz para los demás. La luz oh, Jesus, vendrá toda

de Tí, nada de ella sera mia;
serás Tú quien resplandezca
sobre los demás a través de mi.
Brillando sobre quienes me rodean,
permíteme alabarte como mas te gusta.

Permíteme predicarte sin predicar,
no con palabras sino a través de mi ejemplo,
a través de la fuerza atractiva,
de la influencia armoniosa de todo lo que haga,
de la inefable plenitud del amor
que existe en mi corazón por Tí.

Amen.

Dios te salve, María



Dios te salve, María

Dios te salve, María, sagrada María,
señora de nuestro camino,
llena eres de gracia, llamada entre todas
a ser la Madre de Dios.
El Señor es contigo y tú eres la sierva
dispuesta a cumplir su Misión
y bendita tú eres, dichosa te llaman
a ti, la escogida de Dios
y bendito es el fruto que crece en tu vientre,
el Mesías del pueblo de Dios,
al que tanto esperamos que nazca
y que sea nuestro Rey.

María, he mirado hacia el cielo,
pensando entre nubes tu rostro encontrar,
al fin te encontré en un establo,
entregando la vida a Jesús salvador.

María, he querido sentirte
entre tantos milagros que cuentan de ti,
al fin te encontré en mi camino,
en la misma vereda que yo,
tenías tu cuerpo cansado,
un niño en los brazos
durmiendo en tu paz,
María, mujer que regalas
la vida sin fin.

Tú eres Santa María, eres Nuestra Señora
por que haces tan nuestro al Señor,
eres Madre de Dios, eres mi tierna Madre
y Madre de la humanidad,
te pedimos que ruegues por todos nosotros
heridos por tanto pecar,
desde hoy, hasta el dia final
de este peregrinar.
Fuente: Cancionero de Schoenstatt



SEÑOR, HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ


SEÑOR, HAZME UN INSTRUMENTO DE TU PAZ

Señor:
haz de mi un instrumento de Paz
Que allí donde haya odio, ponga yo amor.
Donde haya ofensa, ponga yo perdón.
Donde haya discordia, ponga unión.
Donde hay error, ponga verdad
Donde hay duda que ponga yo fe.
Donde hay desesperación, ponga esperanza
Donde hay tinieblas, ponga vuestra luz.
Donde hay tristeza, ponga yo alegría

¿Oh Maestro!
Que no me empeñe tanto en ser
consolado como en consolar; en ser
comprendido como en comprender
a los demás; en ser amado como en amar.
Porque dando, se recibe; olvidando
se encuentra; perdonando, se es perdonado;
y muriendo, se resucita a la vida eterna.

San Francisco de Asís.¡Ruega por nosotros!
Amén.

"¡JESUS, TE AMO!"


"¡JESUS, TE AMO!"

Jesús, te amo,
sobre todas las cosas
Me arrepiento de todo corazón
de haberte ofendido
No permitas
que nunca me aleje de Tí.
Dame la gracia
de amarte siempre
y realizar tu voluntad en mí.
Ayúdame, Señor,
a poner fin
a todas mis ingratitudes
y concédeme que este sea el día
de mi conversión total
para que yo te ame
y desde ahora sea siempre fiel.
¡Oh Señor,
que yo muera a mis egoísmos
y pueda vivir solo para tí!
(San Alfonso María de Ligorio)

Oración de la Mañana


Oración de la Mañana

En el silencio de este día que nace,
vengo a pedirte paz,
sabiduría y fuerza.

Hoy quiero mirar el mundo
con ojos llenos de amor,
ser paciente, comprensivo,
dulce y prudente.

Ver por encima de las apariencias,
a tus hijos como Tú mismo los ves,
para poder así apreciar
la bondad que hay en ellos

Cierra mis oídos a toda murmuración,
guarda mi lengua de toda maldad,
que sólo los pensamientos que bendigan
permanezcan en mi espíritu,
que sea benévolo y alegre,
que todos los que se acerquen a mí
sientan su presencia.

Revísteme de Ti, Señor,
y que a lo largo de este día yo te refleje.

Amén.

ORACION AL ESPIRITU SANTO




ORACION AL ESPIRITU SANTO

Ven Espíritu Divino,
manda tu Luz desde el Cielo,
Padre amoroso del Pobre,
Don en tus dones espléndido.
Luz que penetras las almas,
fuente del mayor consuelo,

Ven dulce huesped del alma
descando de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas fuego
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en el duelo.

Entra hasta el fondo del alma
Divina Luz y enriquécenos,
mira el vacío del hombre,
si tu le faltas por dentro,
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo
doma el espíritu indómito,
guia al que tuerce el sendero

Reparte tus siete dones
según la fé de tus siervos
por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito
Salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Para hacer una verdadera oración, siempre debemos invocar al
espíritu Santo, pues es El quien nos enseñará y nos dará
la pauta
para hacer una verdadera oración.